Una experiencia para recordar. La estancia te lleva a una época en la que todo era mucho más natural, sencillo. Y al cruzar el patio entras a un espacio donde cada comida es una delicia, acompañado de un servicio de los que ya es muy difícil encontrarse. Sinceramente lo recomiendo para pasar un par de días muy tranquilos disfrutando de una comidas y servicio espectaculares.